Web Toolbar by Wibiya Caso García Belsunce: Breve relato

Breve relato


Como sabemos que nos leen de todas partes del mundo, y quizá algunos no sepan bien de qué se trata este caso, haremos una breve explicación del mismo, lo más sintético posible.

A María Marta García Belsunce la asesinan en su casa el 27 de octubre de 2002. Cuando su esposo, Carlos Carrascosa llega a la casa y la encuentra caida en el baño, con la cabeza dentro de la bañera, piensa que tuvo un accidente. Inmediatamente la saca y en ese momento escucha que llega la masajista (Michelini) que tenía que ir a hacerle los masajes a María Marta a las 19:00 hs, como lo hacía todos los domingos. Carrascosa al escucharla, deja a María Marta en el piso (quedando con la mitad del cuerpo adentro del baño y la otra mitad afuera del mismo) y va corriendo hacia la ventana para pedirle a la masajista que suba rápido para ayudarlo. Cuando ésta sube, y ve a María Marta en el suelo, inconciente; le dice a Carrascosa que pida ayuda, que llame a Guillermo Bártoli (el cuñado que vive en el mismo barrio privado) y a una ambulancia. Carrascosa hace eso. Llama a Bártoli y atiende la esposa, Irene Hurtig. Ella empieza a gritar y a decir que hay que llamar a una ambulancia (la escucha su empleada doméstica, Catalina Vargas). Y Tanto Bártoli como Irene Hurtig se van urgentemente para la casa de Carrascosa. Mientras Carrascosa llama a una ambulancia, Bártoli y la masajista le hacen RCP a María Marta, e Irene Hurtig va corriendo a buscar a un médico que vivía a dos cuadras de la casa (Eduardo Zancolli). El médico no estaba pero la atendió la hija de éste (Carolina), que intentó comunicarse con su padre sin lograrlo. Irene regresa a la casa, llama a la guardia privada del barrio para pedirles otra ambulancia y luego de unos minutos vuelve a salir, esta vez con el auto, a buscar a un estudiante de medicina (Diego Piazza) que también vivía cerca de la casa. Regresa con él y éste releva a Bártoli en las maniobras de reanimación, y las continúa con la masajista Michelini que las estaba haciendo desde el principio.
Al cabo de unos minutos llega la primera ambulancia (la que llamó Carrascosa), y encuentran a la paciente en "paro", según declaró el médico (Gauvry Gordon). Sigue con las maniobras de reanimación avanzada y llega la ambulancia convocada por Irene Hurtig a través de la guardia privada del barrio. Finalmente después de unos minutos declaran la muerte de María Marta y el médico de la primera ambulancia la revisa y ve que tiene un traumatismo de cráneo con pérdida de masa encefálica. Se creyó que había sido un accidente producto de una caída y/o resbalón, con el consecuente golpe de la cabeza contra las canillas de la bañera. El médico de la segunda ambulancia (Santiago Biassi) le pide a la masajista que limpie un poco el baño porque iban a llegar familiares y era un poco desagradable. El médico de la primera ambulancia está de acuerdo con el pedido, y la masajista comienza a limpiar. Primero vacía la bañera, que tenía agua mezclada con sangre, y luego para el trapo por una mancha de sangre de 20 cm de diámetro que había entre el inodoro y el bidet.
Con respecto al certificado de defunción, el médico de la primera ambulancia dice que se lo tienen que pedir a la casa funeraria. Guillermo Bártoli se ofrece a ir a hacer los trámites respectivos y lo acompaña un amigo de la familia (Michael Taylor). Primero van a la funeraria Ponce de León, donde le dicen que por ser domingo no tienen médico que firme el certificado, y luego van a Casa Sierra, donde, atendidos por Oscar Sierco finalmente hacen el servicio.
Mientras tanto a la casa iban llegando más familiares y amigos de la familia. En un momento, uno de los amigos (Sergio Binello) atiende el teléfono de la casa. Ere el presidente del club Carmel (Alberto White), que le informaba que estaba yendo la policía, a lo que Binello le pregunta quién la había llamado y por qué, y le pide que no los haga entrar. Al cortar, Binello le comunica a Horacio García Belsunce (h) lo de la policía, y éste también se pregunta para qué la habían llamado. Llama por teléfono al comisario Angel Casafús, a quien conocía por su labor periodística, y le explica lo sucedido. Le dice que todos están destrozados, sobre todo sus padres (muy mayores), que la presencia policial sería mucho más traumática e innecesaria porque había sido un accidente fatal; y que por favor tuviera consideración por lo que estaban viviendo.
  • María Marta García Belsunce: víctima
  • Carlos Carrascosa: esposo de la víctima
  • Beatriz Michelini: masajista de María Marta, Guillermo Bártoli, y otros vecinos del barrio Carmel
  • Guillermo Bártoli: cuñado de María Marta
  • Irene Hurtig: hermanastra de María Marta
  • Catalina Vargas: empleada doméstica del matrimonio Bártoli-Hurtig
  • Eduardo Zancolli: médico que vive a dos cuadras de la casa de Carrascosa. Es el primero que va a buscar Irene Hurtig
  • Carlolina Zancolli: hija del médico de Carmel. Trata de comunicarse con su padre por teléfono y no lo logra.
  • Diego Piazza: estudiante de 2 año de medicina
  • Gauvry Gordon: médico de la primera ambulancia
  • Santiago Biassi: médico de la segunda ambulancia 
  • Michael Taylor: amigo de la familia
  • Sergio Binello: amigo de la familia y vecino de Carmel
  • Alberto White: presidente de Carmel
  • Horacio García Belsunce (h): hermano de la víctima y reconocido periodista.
  • Angel Casafús: Comisario General de la Provincia de Buenos Aires y jefe de la división anti-secuestros
  • Oscar Sierco: empleado de Casa Sierra
Hasta ese momento, María Marta seguía en el mismo lugar: en el suelo, con la mitad de su cuerpo adentro del baño y la otra mitad afuera, ya que los médicos de las ambulancias habían dicho que no había que moverla hasta que la viera el médico de la funeraria.

Conclusiones:
-Todos creían que había sido un accidente
-Ninguno de los médicos realizó la intervención policial. Gauvry Gordon declaró que no lo hizo porque para él no era una muerte dudosa ya que era muy probable que se hubiera herido con las canillas. Santiago Biassi dijo que había mandado un "código azul" que, según él era el aviso a la policía, pero los policías de turno de ese día declararon que jamás tuvieron un llamado desde el barrio Carmel.
-El patrullero que vio pasar uno de los vigiladores, seguramente se dirigía hacia otro lugar.


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