Web Toolbar by Wibiya Caso García Belsunce

martes, 31 de octubre de 2017

Horacio García Belsunce: "El fiscal Molina Pico arruinó a mi familia para salvar su carrera judicial"

El hermano de María Marta, aún condenado por encubrimiento, habló con Infobae del drástico giro
que tomó la causa que lleva a indagatoria -15 años después del crimen- a sus ex vecinos del Country Carmel, Nicolás Pachelo y su ex esposa Inés Dávalos. Y asegura: "La justicia condenó inocentes para conformar al periodismo y a la sociedad"
Llegó a tiempo. En un viejo auto en el que hace delivery de pizzas, empanadas y picadas los fines de semana. Habló de todo, hasta del pituto y cargó contra el Fiscal Diego Molina Pico a quien acusa de haber arruinado a su familia para querer salvar su carrera judicial.
Horacio García Belsunce todavía se pregunta quién mató a Maria Marta, si bien sigue enumerando pormenorizadamente las pruebas que llevan a indagatoria a Nicolás Pachelo y a su ex mujer Inés Dávalos. Pruebas que, asegura, estuvieron desde el primer momento a disposición del Fiscal de San Isidro. También se refirió al complejo rol que jugó el periodismo en un caso tan mediatizado "Estábamos en los medios pero no nos creían".
El hermano de María Marta Garcia Belsunce habló con Infobae sobre el drástico giro que tomó la causa por el crimen del country Carmel. Aquí la entrevista completa.


-Primero fue la absolución de Carrascosa y ahora piden las indagatorias de Nicolás Pachelo y de Inés Dávalos. ¿Quién mató a María Marta? ¿Fueron ellos?

-En estos quince años dijimos que a María Marta la habían matado en virtud de un robo, que María Marta se anticipó en la hora de llegada y que no tuvieron más remedio que matarla, cuando los reconoció. Esto es un poco lo que recogen los fiscales hablando de robo agravado con uso de arma del homicidio cometido para ocultar un delito anterior. Si es Pachelo o no es Pachelo lo va a decir la justicia. Pero quiero decirte que lo importante es que nosotros siempre dijimos que esa línea de investigación se siguiera y eso es lo que nunca se quiso hacer. Estuvimos esperando 15 años y estuvimos casi al borde de la prescripción. Si ahora se sigue seriamente este camino, tal vez podamos devolverle y darle a María Marta esa verdad que le debemos y que la deje descansar de una vez por todas.

-¿Ustedes como familia en algún momento fueron variando de hipótesis o siempre sostuvieron lo mismo?

-Siempre. Porque fuimos encontrando una serie de indicios que se fueron haciendo cada vez más vehementes y concordantes. También en función de los antecedentes que Nicolás Pachelo tenía antes haber estado en Carmel, los antecedentes de robos ocurridos en Carmel y después sus robos posteriores por los que inclusive estuvo preso. Así que todos esos antecedentes como el hecho de que lo último que había ocurrido era el robo del perro de María Marta, que además María Marta -estando en la comisión de Carmel- era una de las que más sugirió que a Pachelo se le dijera que se fuera… Y le dijeron que se fuera. Después se comprobó que lo del perro era verdad y que había sido Pachelo porque un señor Pérez que declara en la causa dice que Pachelo se lo llevó para que lo vendiera. Todo está en la causa. No es que los nuevos fiscales descubrieron nada. Todo estaba ahí y Molina Pico fue el que no los quiso investigar.

-Ahora, si volvemos un poco al 27 de octubre de 2002 y lo reconstruimos, ¿qué paso?

-Bueno si volvemos al 27 de octubre nosotros estábamos convencidos de que María Marta se había golpeado en la bañadera contra las canillas del baño. Lanata una vez por televisión dijo, con un poco de humor, que al que había que meter preso era al arquitecto que hizo el baño. Porque realmente las canillas eran punzo cortantes, las vigas salían a corta distancia cuando te levantabas del inodoro, había el escalón delante de la bañadera sin ninguna necesidad…

-¿Sigue condenado por encubrimiento?

-Sí, con mi hermano Juan estamos condenados por encubrimiento.

-¿Cómo explica eso?

-Lo explico exactamente igual que la condena de Carlos (Carrascosa). Acá lo que se tejió fue toda una maraña donde Molina Pico consigue respaldo del Procurador General de la provincia de Buenos Aires para echarnos la responsabilidad a nosotros. Entonces, Molina Pico en conferencia de prensa nos echa la culpa de todo, y afirma que nosotros lo habíamos engañado. El periodismo compra esa versión y el Caso Belsunce resultó un excelente negocio para los medios. No se hablaba de otra cosa. La sociedad compra esa versión distorsionada y entre la sociedad y el periodismo hacen un bloque de presión a los integrantes del Poder Judicial y estos tipos no tienen la dignidad suficiente ni son conscientes del valor de su investidura resuelven, para conformar al periodismo y a la sociedad, meter presos a inocentes y arruinar una familia.

-¿Usted dice que las desprolijidades dejaron como culpable a la familia?

-Es una muy buena pregunta porque evidentemente ocurrieron cosas que las podés interpretar para un lado o para el otro. El famoso pituto… cuando me lo muestran en el baño era un proyectil disparado aplastado. Esto es lo que es en realidad, pero a mí me parecía que era un sostén de estante de biblioteca. En la primer testimonial mi hermano y yo le contamos a Molina Pico lo del pituto. Le dijimos que lo habíamos tirado en el inodoro. Él no descubrió nada. Se lo dijimos nosotros.

-El fiscal señaló aparentemente sin ninguna duda a la familia como responsable.

-Él tenía un montón de elementos para armar esta "historia". La armó y nos destrozó. No me crean a mí, lean la causa. Se lo digo también al periodismo, a quien tengo mucho que reprocharle. Nos tomamos el trabajo de bajar la causa completa en internet. Para el que le interese, para no creerme a mí, creer lo que dice la causa www.casobelsunce.blogspot.com

-¿Pensó alguna vez que Carrascosa encubrió?

-No te voy a mentir. Hubo un momento en que pensamos, no sé si dudamos, pero pensamos que Carlos podía saber algo más pero que estaba amenazado. Después lo descarté completamente

-¿Amenazado por quién?

-Bueno, no me hagas decir por quién

-¿Han hecho como familia una autocrítica, se han planteado que quizás se equivocaron en algo?

-Sí, hemos tratado de hacerlo muchas veces. ¿Por qué tiramos eso en el inodoro? Podíamos haberlo dejado arriba de la mesada. Pero por otro lado te criticás y te descriticás porque decís "fui un tarado, pero fui y se lo dije al fiscal".

-¿A quien responsabiliza la familia?

-A Molina Pico, sin duda. No me preguntés más. Un gran sinvergüenza. Un fiscal irresponsable, con falta de idoneidad, con mala fe. Porque Molina Pico hizo eso a sabiendas de lo que hacía para salvarse él.

-Vuelvo a Pachelo, cree que la justicia tiene las pruebas suficientes como para…

-Si, sí. Las tuvo siempre. Desde el primer día. Te vuelvo a repetir no se agregó nada.

-¿Piensa que lo van a condenar?

-Mirá no lo sé. Lo que sí quisiera es que si es culpable y la justicia lo encuentra responsable le caiga con todo el peso de la ley.

-Pasaron muchos años, con toda su lucha judicial. ¿Dónde quedo el dolor por la muerte de su hermana? ¿Qué siente cuando la recuerda?

-Que la extraño, que la extraño mucho. Era una gran mina. Éramos muy compañeros,

-¿Quiere agregar algo más?

-Quisiera hacer tres reflexiones para que esto que hemos vivido sirva para algo. Me gustaría dirigirme a los jueces para que asuman la dignidad de su función, para que se den cuentan de que impartir justicia independientemente de las presiones del periodismo o de la opinión pública dignifica la función. También a los fiscales, para que se den cuenta de la importancia que tienen el rol que desempeñan. Los fiscales son los representantes de la sociedad ante la justicia y los que deben actuar en función de eso, investigando con idoneidad, con responsabilidad. Y por último a los periodistas, que asuman su rol y que investiguen antes de hablar, antes de injuriar, antes de condenar. Yo te decía que, en alguna parte, les doy la mitad de la derecha porque toda la información que recibieron les venía de las fuentes judiciales. Por eso, si bien estuvimos en los medios, a nosotros nunca nos creyeron. Porque la información venía manipulada.

-¿Usted está cien por ciento convencido de que fue Pachelo?

-No. Yo creo que en la causa hay indicios suficientes para que a Pachelo se lo investigue. Yo digo que fue un robo, María Marta llegó y la tuvieron que matar. Ahora hay indicios vehementes y concordantes de que este señor y esta señora que han sido llamado a indagatoria tiene responsabilidad en función de las mentiras que hay en el expediente.

-¿Y por qué ahora y no antes?


-Porque antes no le convenía a nadie. Convenía investigar esta línea de que todo un complot armado porque bueno, ya está, son Carlos Carrascosa y algunos familiares que encubrieron… y ya está, se cierra la causa. No importaba más nada.



miércoles, 25 de octubre de 2017

Citan a indagatoria a vigiladores del country Carmel

Cinco de los vigiladores que trabajaban en el country Carmel de Pilar cuando hace 15 años asesinaron a María Marta García Belsucen fueron citados hoy a prestar declaración indagatoria por los nuevos fiscales de la causa, informaron hoy fuentes judiciales.
Se trata de Norberto Glennon, Ramón Ortiz, Eduardo Vera, Víctor Hugo Contreras y Ramón Alfredo Acosta, quienes hasta ahora siempre habían declarado como testigos en la causa.
Fuentes judiciales informaron a Télam que la indagatoria para estos ex vigiladores había sido solicitada hace unos días por el abogado Gustavo Hechem, quien representa como particular damnificada a María Laura García Belsunce, hermana de la víctima.
Luego de analizar el escrito de la querella, los fiscales de Pilar María Inés Domíguez y Andrés Quintana, quienes instruyen la causa desde que en diciembre pasado el viudo Carlos Carrascosa fue absuelto por el Tribunal de Casación, ordenaron sus indagatorias.
“Pedimos que sean indagados por los mismos delitos que a Nicolás Pachelo y su ex mujer Inés Dávalos Cornejo, es decir, por robo agravado y homicidio criminis causa. Estuvieron en el lugar del hecho en un radio muy cercano y son sospechosos”, dijo a Télam el abogado Hechem.
La hipótesis histórica de la familia García Belsunce es que aquel 27 de octubre de 2002 María Marta llegó a su casa de Carmel antes de lo previsto y fue asesinada por personas que estaban robando en su casa y la sospecha es que el vecino Pachelo y los vigiladores podían estar involucrados.
Los cinco ex empleados de la empresa Cazadores, a cargo entonces de la seguridad privada del country, serán indagados entre fines de noviembre y principios de diciembre, precisaron las fuentes.
Además, los fiscales Domínguez y Quintana, fijaron para el próximo 3 de noviembre la declaración indagatoria del principal sospechoso Pachelo, que había sido pospuesta por un viaje de su abogado.


domingo, 22 de octubre de 2017

Carlos Carrascosa con Mirtha Legrand

Carlos Carrascosa en el programa de Mirtha Legrand, acompañado, entre otros invitados, de su abogado, el Dr. Fernando Díaz Cantón, y de uno de los periodistas que más conoce la causa, el Sr Pablo Duggan.


jueves, 19 de octubre de 2017

John Hurtig entrevistado por Luis Novaresio en INFOBAE

Luce como el más duro de sus hermanos. Cortante al hablar, tosco con algunas expresiones, duro con sus gestos. Y sin embargo, John Hurtig estalla en llanto por varios minutos cuando recuerda el padecimiento de los García Belsunce a 15 años de la muerte de su hermana María Marta. Es la memoria de su madre la que lo devasta. "Siento pena. No bronca. Mi vieja siempre decía que tener bronca es tomar veneno y esperar que se muera el otro".
John Hurtig conversa con Infobae TV luego de conocerse que dos fiscales evitaron la prescripción de la causa que investiga el asesinato al corroborar que se evitó investigar la pista del vecino del country El Carmel Nicolás Pachelo y su esposa. "Fuimos la noticia más leída de la historia del periodismo argentino. Se mintió tanto. Se inventó", dice. "El que quiera conocer el expediente puede entrar a http://casobelsunce.blogspot.com.ar y enterarse de todo", explica. O escuchar y leer esta entrevista:

-¿Primera sensación de hoy?
-Conmocionado. Conmocionado porque la verdad yo, no hablo por mis hermanos, yo no tenía mucha fe que esto… Yo pensé que lo iban a dejar prescribir. Estaba convencido, viste como la maldita policía yo creía que la que nos tocó a nosotros, que era la maldita justicia, no toda porque algunos jueces sí dijeron la verdad y fueron honorables, pero muchos jueces fueron "deshonorables" y unos sinvergüenzas, ni hablar del fiscal. Entonces yo pensé que esto iba a ser tipo, cómo se llama cuando hacen un…

-¿Un complot?
-Un complot, sí, un armado como para que esto prescriba y se acabó el partido, zafaron ellos y nosotros quedamos como los culpables y a otra cosa mariposa.

-Uno siempre cuando ve esto empieza a pensar que fueron torpes, fueron deliberadamente perjudiciales, fue una combinación. ¿Qué fueron?
-¿En qué sentido me lo preguntás?

-Porque digamos, dos fiscales hoy dicen señores, se olvidaron de ver esto, se olvidaron de que fue…
-No, fue totalmente armado, sí, fue totalmente armado. Molina Pico estuvo a medio metro de María Marta al lado mío viendo la sangre, se dio vuelta, pasó por arriba de una mancha de sangre que había en la puerta del baño, porque Carlos cuando la saca a María para no apoyarle la cabeza en el frío del mosaico le apoya la cabeza, pensando que todavía estaba viva, le saca la cabeza hasta la alfombra. En la alfombra en la puerta del baño quedó una mancha de sangre así, Luis, que estuvo pero meses, meses y meses esa mancha ahí. Molina Pico le pasó por arriba con Degastaldi al lado, no es que estuvo solo. Le pasó por arriba a la mancha, miró el baño y dijo 'uy, que baño jodido', se dio vuelta, se dio media vuelta y se fue. Error garrafal porque él tenía la obligación legal de pedir la autopsia de mi hermana y de preservar el lugar del hecho. No importa que yo le haya dicho si fue accidente u homicidio, es una muerte dudosa, él tenía obligación legal de hacer la autopsia.
¿Cómo me van a culpar a mí y a mi familia de encubrimiento cuando estuvo la persona que tenía que hacer con obligación legal la autopsia de ella? O sea, si llegó al lugar del hecho a horas del homicidio, ¿de qué encubrimiento me hablan? ¿El pituto? El gran problema del pituto, y me meto si querés…

-Sí, claro, por supuesto.
-¿El gran problema del pituto cuál fue? Que yo lo tiré antes de haber dudado. Si yo hubiese dudado antes, no lo tiro. Pero como lo tiré y después dudé porque le encontré las zapatillas a mi hermana puestas y me parecía raro que se haya patinado que era lo que dijeron los médicos, los médicos se fueron de la casa diciendo 'se patinó, fue un terrible accidente'.

-Se golpea…
-Se golpea contra los picos de las canillas y se mata, una desgracia.
Bueno, cuando le encuentro las zapatillas le pregunto a mi hermana Irene, 'pero gorda ¿cómo hizo para patinarse con zapatillas puestas?' Me dice 'y no sé, dijeron los médicos'. Porque vos en un baño te podés patinar descalzo, levantás los dos pies y te pegás un golpazo, pero con zapatillas era difícil. Entonces voy con Horacio, le pregunto a Horacio, Horacio me dice 'sí, tenes razón'. Y ahí empieza todo el periplo, primero Carlos había llamado a dos ambulancias con obligación legal de hacer la denuncia policial, que no la hicieron. O sea que en la casa estuvieron dos ambulancieros con obligación legal de hacer la denuncia policial que nunca la hicieron porque jamás paramos a la policía, todo mentira de Molina Pico. Jamás llegó un patrullero a Carmel, jamás, están las cámaras.

-Más el fiscal…
-No, más Romero Victorica que es a quien nosotros le transmitimos las dudas. A Romero Victorica, fiscal de Casación Penal, no estaba en la casa, Horacio lo llama por mis dudas, Horacio lo llama para ver qué carajo podía hacer con mis dudas. Entonces Romero Victoria le dice 'quedate tranquilo, yo mañana a primera hora estoy ahí'. Bárbaro. Llega Romero Victorica a la mañana, le contamos lo del pituto, le contamos todas las dudas que teníamos, lo que habían dicho los ambulancieros, él dice 'bueno, tengo'… Es más, Romero Victorica primero nos dice 'llamemos a un forense amigo mío, lo metemos a que revise a María Marta y nos quedamos tranquilos para no armar tanto quilombo'. Entonces Romero Victorica llama a este forense y el forense no estaba en Buenos Aires. Entonces corta y dice no está este forense. Forense que fue a declarar al juicio y dijo 'a mí Romero Victorica me llamó y me dijo que vaya a revisar a la occisa, a María Marta, porque la familia dudaba'. Mirá el encubrimiento.
¿Qué hace Romero Victorica cuando este médico no llega? Nos dice 'miren, no llega, tendría que llamar a la policía'. Como pidiéndonos autorización además porque era un quilombo. Y nosotros le decimos 'dale'. Levanta el teléfono y habla con Degastaldi. Degastaldi le dice 'busco al fiscal de turno de la zona y voy para allá'. Corta, nos cuenta esto. A los 40 minutos llegaron Molina Pico y Degastaldi que no teníamos ni idea quiénes eran y que fueron a laburar, no a tomar café. Estuvieron a medio metro de María Marta. O sea, cómo me van a culpar de encubrimiento, Luis.

-A 15 años, ¿qué sentís por Molina Pico?
-Pena, pena. La verdad que pena porque pobrecito, hay que vivir con esto. O sea, bronca. Mirá, mi vieja me decía algo… (rompe en llanto)

-¿Podés? Te decía tu vieja…

-Perdón, dame un minuto.

-Seguro, tranquilo, tomate todo el tiempo que necesites sin ningún problema. Tranquilo.
-Perdón (sigue llorando).

-No pasa nada, no pasa nada. Tranquilo. Absolutamente.
-Mi vieja me decía siempre, yo le decía 'qué bronca que tengo vieja con todo esto' y ella me decía 'mirá, hijo, tener bronca es tomar veneno y esperar que se muera el otro. Y no va a pasar nunca, porque el veneno lo estás tomando vos'.

-Qué sabia.
-No, una capa la vieja. Después se murió y se murió por todo esto. Mirá, Molina Pico tiene mucho que ver en la muerte de mi madre. Y en la muerte de Guille, el marido de…

–De Irene.
-Sí, claro que sí, pero bueno. Entonces traté de a partir de eso que me decía la vieja de, bueno, es verdad…

-No tomemos el veneno…
-No tomemos el veneno, ¿viste? Listo, es un pobre tipo, la verdad que es un pobre tipo. Molina Pico me da mucha pena. Va a tener que pagar por lo que hizo, va a tener que pagar, y quiero que pague por lo que hizo. Se le va a iniciar un jury y espero que sea, obviamente, calculo que va a ser condenado. Pero pena, más que nada, pena.

-En otros casos, y te lo decía fuera de cámara, que seguí muy de cerca como Fraticelli, yo sentí en un momento que cuando se arrancó con la maquinaria, aún en el error, la maquinaria no podía pedir disculpas y decir nos equivocamos. ¿Sentís que pasó esto, que en algún momento dijeron no podemos ir para atrás porque no podemos demostrar que fuimos torpes?
-Sí, yo creo que sí. Pero en la Justicia no puede pasar eso, eso te puede pasar cuando llevás el auto al taller mecánico y dicen 'uy, ahora no podemos desarmar todo de nuevo porque tardamos 20 días más'. Pero nunca en la Justicia. ¿Cómo va a pasar eso en la Justicia? Hay una frase de Montesquieu que a mí me encanta que es "No hay tiranía más cruel que la injusticia perpetrada detrás de la justicia", porque no tenés cómo pelear. ¿Cómo peleás? Entonces si ellos no son capaces de decir 'me equivoqué', qué más justo que decir 'me equivoqué'. Y no lo hicieron.

-¿Si hoy te pidieran disculpas?
-Sí, yo acepto, pero sí, pero feliz de la vida, ojalá. Sí, obvio. Yo no soy quién para juzgar y para… No, sí, me encantaría.

-John, ¿quién mató a tu hermana?
-Y, eso es lo que tiene que decir la Justicia. Yo no puedo decir, no puedo hacer lo mismo que hicieron con nosotros. O sea, el fiscal tiene que estar investigando, agarrar el expediente y sacar todo lo que haya ahí en contra de quien sea, mío, tuyo, de Pachelo, de quien sea. Pero la Justicia es la que me tiene que decir eso a mí, yo no soy quien.

-No estás dispuesto a juzgar a Pachelo vos.
-No, no, no. No porque no corresponde, porque no importa lo que piense yo.

-Los otros días, hablando con Carrascosa, con Carlos Carrascosa, él me decía exactamente lo mismo, no soy yo, si tuviera mi opinión no se la diría porque no corresponde porque sería hacer víctima a una persona. Pero él cree en la hipótesis de que entraron por plata, entraron por la plata.
-Sí, sí.

-Vos estás convencido que esa es la idea.
-Sí, absolutamente.

-O sea, vos crees que alguien llegó…
-Sí. Yo creo que era una banda que robaba en el Club, que está demostrado además que robaban, que María Marta… Lo que pasa es que María Marta sale en camioneta ese día con Carlos…

-Claro…
Y vuelve en bicicleta, porque había dejado la bicicleta el día anterior en lo de Irene. Entonces corta primero, corta el tenis antes, los que estaban vigilando estaban vigilando la camioneta y por handy, entra a la casa y dice 'gordo quedate, terminá de ver el partido River-Boca (porque no había terminado todavía), que yo me voy en la bicicleta que ayer la dejé'. Entonces agarra la bicicleta y se va en bicicleta. No la ven y no la escuchan cuando llega. Esa fue la gran macana. Si ella vuelve con el gordo zafa porque hubieran escuchado y se hubieran…

-Avisado.
-Les habrían avisado, salgan tranquilos y se habrían ido. ¿Entendés? Pero bueno, Dios sabrá por qué.

-¿Cómo está compuesta hoy tu familia, John?
-¿La mía personal?

-La personal.
-Yo tengo cuatro hijos.

-¿Cómo están tus hijos?
-Bien, bien, bárbaros. Pero también han pasado por esto, pensá que mi hija Loly, la más chiquita, tenía 2 años cuando ocurrió todo esto. Vivió toda la vida con esto encima, viendo a su padre ir preso por algo que no tendría que haber ido. Pero también creo que fue una enseñanza rica eh, fue una enseñanza rica.

-¿Aprendiste?

-Sí. Sí, yo creo que sí, yo creo que sí. Mi mujer calculo que sí, que sabe que sí, sí, aprendí, mucho.

-Hay algo que vos mismo has dicho muchas veces, que sabés que hay un conjunto de personas, no sé cuántos, que no van a salir de la idea de que ustedes tuvieron que ver con la muerte de María Marta. Hablale a esa gente.
-Me da mucha pena por nosotros, porque… Sí, me da pena. Si no… Es que yo la entiendo a esa gente, porque esa gente comió de los medios de comunicación mucha información, mucha mentira que va quedando y queda, y queda y te machacan. Como te decía recién, fue la tapa de los diarios que más estuvo en tapa de diarios de toda la historia, de las juntas militares, de la selección argentina, de todas. Entonces decís '¿cómo hacés contra eso?'. Entonces yo la entiendo a la gente esa, la verdad que la entiendo y nada. ¿Qué les voy a decir? Nada, ojalá un día se den cuenta que no es así.
Y yo además te puedo estar mintiendo en este momento, el que sabe que no te está mintiendo soy yo, pero vos no. Entonces justamente pusimos todo el expediente en internet, lo subimos a internet, y fácil, no y que no, pero cómo hago para leer un expediente. No, fácil, entrás a www.casobelsunce.blogspot.com.ar, entrás, pones pituto y te sale todo pero todo por el expediente, está todo el expediente. Te contesta todo por el expediente, preguntas más frecuentes, el pegamento, todo lo que inventó Molina Pico…

-Certificado de defunción.
-El certificado de defunción. El certificado de defunción fue una locura, nosotros… Bártoli no fue a comprar un certificado de defunción, fue a comprar un servicio fúnebre. De hecho Bártoli no se lleva el certificado de defunción ese día, cuando compra el servicio fúnebre compra cajón, velita, se da media vuelta y se va, ni se llevó el certificado. Y está demostrado en la causa que el certificado lo truchan con la firma del cheque con el cual pagó. Todo eso está en el expediente y está en la página para que la gente lo pueda ver y vea que fue una mentira de Molina Pico. También entiendo, en algún punto puedo llegar a entender a los medios porque el que les daba la información era el fiscal de la causa, entonces era raro que mintiera.
Pero de esto tiene que quedar algo, como hoy las empresas fúnebres no hacen más, no emiten más los certificados truchos porque a partir de lo de María Marta ha cambiado eso, gracias a Dios, los periodistas tienen que aprender que aunque el fiscal se lo diga es decirle mandame por mail, si hoy es una pavada.

-Quiero verlo.
-Claro, mandame por mail lo que me estás diciendo así me quedo tranquilo. Es más, lo muestro así vos te quedás tranquilo, ¿viste? Hoy por mail, WhatsApp, sacale una foto con el teléfono y mandámelo.

-Ahora la última, dijiste muchas veces que sentís pena por Molina Pico. ¿Lo perdonaste?
-No lo sé, la verdad es que todavía no lo juzgué, entonces la verdad que no sé si lo perdoné o no lo perdoné. No lo sé, no lo pensé. Pero sí, lo perdonaría.

-Lo perdonarías.
-Sí, sí.






miércoles, 18 de octubre de 2017

Nicolás Pachelo hoy: el "nuevo" sospechoso del crimen de María Marta García Belsunce

Los fiscales que investigan el homicidio ocurrido en 2002 en el country Carmel provocaron un giro inesperado, citando a declaración indagatoria al por entonces vecino apuntado por la familia y a su ex mujer, como sospechosos de “homicidio agravado en ocasión de robo”. ¿Quien la mató?

Mediodía del sábado 14 de octubre. Nicolás Pachelo llega a su departamento de avenida Libertador en Retiro. Cuando sale lo hace con casco, insultando al fotógrafo. ¿Por qué pretende ocultarse?

"Padece trastornos psicopáticos de personalidad, sin reconocimiento de afectos, actuador, inestable, no colaborador con el estudio, todo compatible con la adicción al juego. Se muestra lúcido e inteligente, superior a la media".
Los estudios psiquiátricos que le fueron realizando a Nicolás Pachelo (41) después de cometer varios delitos, determinaron que padece ludopatía –inclinación patológica a los juegos de azar, que genera cambios en el estado de ánimo: irritabilidad, mal humor, poca tolerancia, preocupación intensa, ansiedad e insomnio–. Al decir de los especialistas, allí radica el aparente trasfondo de sus continuos robos, que lo llevaron tras las rejas.

Apenas Pachelo retornó a su casa, una lluvia de pintura cayó coincidentemente sobre el auto del fotógrafo de GENTE que cubría la nota.

Pachelo es aquel vecino "conflictivo" que habitaba el country Carmel el 27 de octubre de 2002, cuando ejecutaron a la socióloga María Marta García Belsunce de seis disparos, cinco que ingresaron en su cráneo, y uno que lo rozó y quedó sobre la alfombra del dormitorio de la casa de la víctima, convirtiéndose para siempre en el tristemente célebre "pituto" que terminó redireccionando la causa.
En el barrio privado habían ocurrido varios hurtos y los vecinos dudaban de Nicolás –en su momento habían desaparecido desde palos de golf hasta el propio perro de la víctima, hechos que nunca le pudieron endilgar por falta de pruebas–. Tanto desconfiaban, que en una reunión de propietarios decidieron que un vigilador debía seguirlo a no más de veinte metros de distancia, decisión que Pachelo desconocía obviamente. Pero justo el día del crimen, el custodio, de apellido Villalba, fue derivado al barrio privado Martinico, así que nadie controló lo que hacía.

MASACRADA. Cuando su esposo, Carlos Carrascosa, regresó a la vivienda ese domingo, la encontró semisumergida en la bañera repleta de sangre. Pidió ayuda a su cuñado, Guillermo Bártoli –hoy fallecido–, que vivía en el country junto a su mujer, Irene Hurtig –hermana de María Marta–, y allí surgió la versión de que se había golpeado la cabeza con los grifos.

De inmediato llamaron a emergencias, llegaron dos médicos por separado y no advirtieron ni los proyectiles ni los orificios. Tampoco lo hizo el fiscal Diego Molina Pico, que no impidió el velorio ni ordenó la autopsia, pese a tratarse de una muerte violenta. El cadáver fue depositado en una bóveda del cementerio de la Recoleta. Pero al mes se produjo la exhumación, debido a las dudas que le surgieron a Juan Hurtig, hermano de la víctima, con relación al famoso "pituto" hallado en la escena del crimen, que terminó arrojado en el inodoro, y que luego el propio Hurtig encontró en la cámara séptica del chalet.
Por todo esto, el fiscal comenzó a sospechar de la familia García Belsunce, y un poco por ocultar su error de no haber pedido la necropsia, la emprendió contra ellos. ¿Resultado? El viudo condenado por encubrimiento, al igual que varios de sus parientes, un médico y un vecino del country. Luego, con el correr de la causa, Carrascosa terminó sentenciado a prisión perpetua como coautor, entre otras tantas idas y vueltas.

Este año la Cámara de Casación revocó la condena contra el viudo, que quedó en libertad. Los camaristas establecieron que la secuencia de horarios y la trama del crimen detallados por Molina Pico carecían de consistencia. La resolución todavía no está firme: debe ser evaluada por la Corte Suprema bonaerense.

SOSPECHOSO NUMERO 1. Pachelo siempre proclamó su inocencia y señaló a los García Belsunce como culpables. Mientras tanto, los nuevos fiscales, María Inés Domínguez y Andrés Quintana fueron acumulando pruebas siguiendo la pista que apunta a su figura.
¿Por qué después de investigar, dichos funcionarios provocaron un vuelco en la causa citándolo a prestar declaración indagatoria como sospechoso del delito de "robo agravado por el uso de arma en concurso real con homicidio criminis causa agravado" –cuando se mata para ocultar otro delito y lograr la impunidad–, que prevé una pena de prisión perpetua?

*La data de muerte se estableció definitivamente en las 18:30 horas y Pachelo fue visto por tres testigos trotando cerca de la casa de María Marta a las 18.15.

* Determinaron que el día del homicidio, él llegó en su camioneta Ford Ranger a las 17:34 y salió en su Fiat Siena por el sector de no socios a las 18:59. Presumen que intentó no quedar registrado ya que le pidió la tarjeta a un vigilador para salir.

* Las antenas de telefonía celular lo ubicaron haciendo llamados a las 19:30 en la zona de Pilar.

* Se revisó la causa por robos reiterados en viviendas de amigos, en las que Pachelo fue condenado a cuatro años de prisión en un juicio abreviado.

* Se analizó el expediente del suicidio del padre de Nicolás (Roberto Pachelo), en enero de 1996 en una tosquera de Pilar, y la del suicidio de su madre, Silvia Ryan en mayo de 2003 en un departamento de la avenida Del Libertador.

* Nora Taylor -vecina- y uno de los médicos, coincidieron en que vieron salir de la casa del crimen a una "dama de rosa", vestida con ambo, de la que se hizo un identikit y resultó parecida a Inés Dávalos Cornejo, la por entonces esposa de Pachelo.

* Creen que ella pudo haber estado en la escena del crimen, hasta que vio la oportunidad de irse detrás de los médicos.



SOSPECHOSA NUMERO 2. Efectivamente, Inés Dávalos Cornejo (39) era la mujer de Pachelo en la época del asesinato, y prestó declaración el viernes 13 durante nueve horas en la Fiscalía 2 de Pilar, sospechada de cometer los mismos delitos. Ahora deberá someterse a una prueba de ADN para determinar si su patrón genético coincide con el perfil NN femenino que fue encontrado junto a otros dos NN masculinos en la escena del crimen.



La mujer aseguró que no es la famosa "dama de rosa", que no estaba en el country a la hora del hecho porque se había ido más temprano a Capital Federal, y ofreció testigos para dar veracidad a sus dichos. Aclaró que fue en combi porque como había tenido un accidente en días previos, no estaba manejando. "Alrededor de las 16 horas salí caminando por la guardia con un 'huevito' portabebés con dos de mis hijos", amplió.

El tema es que hasta ahora en las cámaras no encuentran dicha salida, y el dato es que parece que no había servicio de combis los domingos. Ella insistió con que fue a la casa de su mamá en Palermo, se encontró con dos amigas, y se dirigió a un recital de Diego Torres con una de ellas, regresando por la noche con Pachelo.
Reconoció que su por entonces marido es "peligroso, mentiroso, violento, y fue ladrón", aunque puso en duda que haya sido capaz de matar a María Marta. También contó que luego del divorcio en 2009, él la hostigaba, la extorsionaba y llegó a amenazarla. Por eso presentó una denuncia que terminó con una restricción perimetral. Cuando un juez ordenó embargar los bienes de Pachelo por una demanda de alimentos: "Ahí casi me mata", explicó, entre otras cosas: "Le robaba las llaves a sus amigos o me hacía organizar reuniones para obtener información de dónde vivían".
Pachelo siempre proclamó su inocencia y señaló a los García Belsunce como culpables. Mientras tanto, los nuevos fiscales, María Inés Domínguez y Andrés Quintana fueron acumulando pruebas en su contra.

Pachelo siempre proclamó su inocencia y señaló a los García Belsunce como culpables. Mientras tanto, los nuevos fiscales, María Inés Domínguez y Andrés Quintana fueron acumulando pruebas en su contra.

El sábado 14 de octubre Nicolás Pachelo llegó alrededor del mediodía al edificio donde vive en avenida Libertador en Retiro. Al advertir la presencia del fotógrafo de GENTE, cuando tuvo que salir, lo hizo con un casco en su cabeza, insultando, marcando puñetazos y sin aceptar diálogo. Al regresar a su departamento, misteriosamente cayó una lluvia de pintura sobre el auto del reportero gráfico. Seguramente, cuando se presente el martes 24 o el miércoles 25 ante los fiscales dará la cara y evitará hacer fintas simil Carlos Monzón. Allí su pelea pasará por otro lado.

El identikit que confeccionaron los testigos que dijeron que vieron salir a una mujer de la casa de los García Belsunce el día del crimen ¿Puede ser Inés Dávalos?


¿LA DAMA DE ROSA?
Por la declaración de dos testigos, se confeccionó el identikit de una chica que ambos dijeron ver salir de la casa después del crimen, mientras trataban de auxiliar a María Marta. Su familia creyó ver un parecido con Inés Dávalos, ex esposa de Pachelo, que vivía en Carmel junto a él, y ahora deberá prestarse a un análisis de ADN -en otra oportunidad se negó- para cotejarlo con muestras hemáticas de una mujer, obtenidas en la escena del crimen. El viernes ella saliendo después de nueve horas de indagatoria junto a sus abogados, Francisco García Santillán y Diego Olmedo.


Fuente


sábado, 14 de octubre de 2017

Para su ex, Pachelo es "peligroso", pero no cree que haya cometido el crimen

Se difundieron parte de los testimonios de Inés Dávalos Cornejo, quien el viernes se declaró inocente durante su indagatoria.

Inés Dávalos Cornejo, la ex mujer de Nicolás Pachelo que el viernes se declaró inocente del crimen de María Marta García Belsunce, afirmó que su ex marido es un hombre “peligroso” y fue “ladrón”, aunque puso en duda que haya sido capaz de matar hace 15 años a la socióloga que vivía en el country Carmel de Pilar, informaron hoy fuentes judiciales.
La mujer fue indagada este viernes por primera vez en esta causa, a lo largo de nueve horas, por los fiscales Andrés Quintana y María Inés Domínguez, quienes se hicieron cargo de la investigación luego de que en diciembre fuera absuelto el viudo Carlos Carrascosa.
Tal como Télam informó ayer, Dávalos Cornejo (39) dijo que no estuvo en el country ese día, negó ser la denominada “Dama de Rosa” que fue vista merodear la casa de la víctima y prestó su conformidad para hacerse los cotejos de ADN requeridos por los investigadores.
Pero la mujer fue consultada largamente acerca de su ex marido, quien había sido convocado a indagatoria para el próximo martes aunque la diligencia quedó pospuesta por un viaje al exterior de su abogado, Roberto Ribas.

Según dijo a Télam una fuente judicial, los investigadores le preguntaron a Dávalos Cornejo si creía que su ex esposo había sido capaz de matar a García Belsunce, a lo que ella respondió que él es “peligroso”, “un mentiroso”, “un violento”, e incluso afirmó que “fue ladrón”.
“Es muy turbio, pero no sé si es capaz de haber matado a María Marta”, remarcó la ex mujer de Pachelo (41), que recordó que ella lo denunció por problemas posteriores a su separación en 2009.
Dávalos Cornejo relató que luego del divorcio, cuando ella se mudó la Capital Federal, Pachelo la hostigaba, la extorsionaba y que como también llegó a amenazarla, presentó una denuncia ante la Justicia que derivó en una restricción perimetral.

Luego, en el marco de una demanda por alimentos, un juez ordenó embargar los bienes de Pachelo: “Ahí casi me mata”, dijo la imputada, según indicó la fuente judicial a esta agencia.
Acerca de los robos por los que fue detenido su ex marido, contó que los perjudicados fueron sus amigos y que ella sentía mucha vergüenza porque ellos pensaban que también estaba relacionada con los hechos, y que por eso debió pedirles perdón.
Entre otras modalidades, la mujer contó que Pachelo “le robaba las llaves” a sus amigos o le hacía organizar a ella reuniones para obtener información de las casas donde vivían.
En otro tramo de la indagatoria, Dávalos Cornejo fue consultada sobre por qué se había negado en su momento a realizarse un estudio de ADN para ser descartada como sospechosa del crimen. Entonces explicó que nunca la habían citado y que, como ella no había estado ese día en el country, no se quería “meter sola” en la causa.
En la escena del crimen de María Marta fueron halladas manchas de sangre que revelaron la presencia de dos perfiles de ADN masculinos y uno femenino, que nunca fueron identificados y dieron negativos con todos los familiares, conocidos y sospechosos, entre ellos Carrascosa y Pachelo, y que nunca fueron cotejados con Dávalos porque ella en 2007 se negó.
El ADN femenino distinto al de la víctima se encontró en la alfombra de la antesala del baño donde a María Marta la remataron de cinco balazos en la cabeza, con un arma calibre .32.
El viernes pasado, a pocos días de que se cumplan 15 años del crimen, los nuevos fiscales que fueron puestos a investigar el caso desde la foja 1 antes de que el 27 de octubre prescribiera la causa, citaron a indagatoria a Pachelo y a Dávalos Cornejo como sospechosos de cometer el crimen de la socióloga asesinada dentro de su casa del country Carmel.
Luego de nueve meses de trabajo y de analizar los 42 cuerpos que actualmente tiene la causa, Quintana y Domínguez tienen sospechas de que el entonces matrimonio estaba dentro del country al momento del crimen, y que la hipótesis que apuntaba al vecino sospechoso por sus antecedentes de robos no fue investigada como era debido por el fiscal original del caso, Diego Molina Pico, pese a que siempre fue sostenida por la familia de la víctima.
El robo de un cofre metálico de la asociación benéfica “Amigos del Pilar” que María Marta guardaba en su casa con dinero, tres chequeras y la llave de una caja de seguridad, es el posible móvil del crimen para los nuevos investigadores.

Giro en la causa. Habla el abogado de Carrascosa.

Horacio García Belsunce con Paulo Kablan