Web Toolbar by Wibiya Caso García Belsunce: El fiscal dijo que se sintió "condicionado"

sábado, 8 de febrero de 2003

El fiscal dijo que se sintió "condicionado"

Los abogados aseguran que fue una cordial y respetuosa reunión de cuatro horas. En ese tiempo, el juez de Garantías de San Isidro Diego Barroetaveña escuchó a los abogados de los acusados de encubrir el crimen de María Marta García Belsunce que piden que el fiscal Diego Molina Pico sea apartado de la investigación para poder interrogarlo como testigo.

Molina Pico también estuvo presente y explicó por qué no debe dejar el caso. No sólo aseguró que llegó a la escena del crimen en su función de fiscal de turno: dijo que se sintió "condicionado" por la presencia en el lugar de Juan Martín Romero Victorica, fiscal de la Cámara de Casación Penal de la Nación y amigo de los García Belsunce, y que en el country Carmel lo primero que se le dijo era que la muerte de María Marta era producto de un accidente.

Los abogados de los familiares y amigos de la víctima, José Licinio Scelzi y Marcelo Nardi, reclaman que Molina Pico se aparte de la causa por el encubrimiento y no de la del expediente principal, en el que se busca esclarecer el homicidio ocurrido el 27 de octubre último.

Barroetaveña tiene 48 horas para resolver. Pero por la complejidad de las presentaciones de ayer, su decisión podría demorarse hasta el lunes o martes próximo.

La audiencia comenzó al mediodía. Estuvieron Nardi, abogado del viudo, Carlos Carrascosa, y de su cuñado Guillermo Bártoli; Scelzi, por Horacio García Belsunce (h.), Nora Burgues de Taylor y Constantino y John Hurtig; Eduardo Ludueña, por la masajista Beatriz Michelini; Gabriel Becker, por el médico Juan Gauvry Gordon, y Roberto Ribas, por el ex vecino de Carmel Nicolás Pachelo, blanco de las sospechas de la familia de la víctima.

Según pudo reconstruir LA NACION a partir del relato de cuatro de los abogados que intervinieron en la audiencia, Nardi y Scelzi sostuvieron que Molina Pico no puede investigar el encubrimiento porque estuvo el 28 de octubre en la casa de la víctima -en pleno sepelio de María Marta, junto con el comisario inspector Aníbal Degastaldi- y eso lo convierte en testigo "insustituible" para los defensores, que pretenden interrogarlo como tal.

Señalaron además que omitió hacer constar en el expediente su presencia en el lugar, y que si no tomó medidas como fiscal ese día, sólo le cabe el papel de testigo.

Scelzi agregó que existe un interés personal del fiscal en la causa, porque enfrenta un sumario administrativo. En síntesis, sostuvieron que el fiscal perdió imparcialidad y objetividad.

Molina Pico argumentó en cambio que fue a Carmel como funcionario judicial. Hijo del ex jefe de la Armada Enrique Molina Pico, explicó que, por su formación militar, su intervención estuvo "condicionada" por el respeto que le debía al fiscal de Casación Romero Victorica, que estaba en la casa. Aclaró que si bien no es su superior jerárquico, entendió que como autoridad de la Justicia Nacional les debía el acostumbrado respeto a sus superiores.

En un punto los presentes difirieron: unos confiaron que Molina Pico aseguró que se le dijo al llegar que hubo una muerte accidental, sin mencionar fuente; otros, que fue Degastaldi primero, y Romero Victorica luego, quienes informaron al fiscal de Pilar que el caso era un "lamentable accidente".

Romero Victorica insistió ante LA NACION en que él nunca habló de accidente sino que, por el contrario, sospechó de un homicidio.

Tanto Ludueña como Becker se mantuvieron prescindentes. El abogado de Gauvry Gordon dijo a LA NACION: "Independientemente de quién sea el fiscal, pedimos que se profundice la investigación y que no existan más dilaciones en el proceso que hagan que permanezca en un estado de incertidumbre la situación de mi defendido, que es absolutamente ajeno al hecho ilícito que se le imputa".

Ribas, en cambio apoyó la continuidad del fiscal, bajo el argumento de que no pudo ir como testigo si llegó con la policía.

El futuro de Molina Pico y de la propia causa, está ahora en manos de Barroetaveña.


"HIZO UNA MALA INVESTIGACIÓN

"El juez de garantías de San Isidro Juan Makintach, quien se excusó de seguir con el caso, cuestionó al fiscal de Pilar, Diego Molina Pico, y a los abogados José Licinio Scelzi y Marcelo Nardi. Del fiscal, Makintach dijo que hizo "una mala investigación de inicio" y le endilgó que "no tomó los recaudos del caso en su momento", mientras que sobre los letrados consideró que "la defensa de algunos estudios jurídicos, fundamentalmente en casos de resonancia, son más mediáticas que formales". Dijo que la recusación "es una demora que se quiere producir en la causa".


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